El aspecto inconfundible y el diseño deportivo y agresivo son para la vista, el resto es para la velocidad en la carretera. Los modelos básicos de la gama Scott Speedster pesan apenas 10 kilogramos, lo que da una idea de lo avanzados y superiores que son los ingenieros de Scott a la hora de diseñar estas bicicletas. Dado que el peso no es la única característica de calidad de una bicicleta, en las bicicletas de carreras Scott solo se utilizan los mejores componentes. Estas bicicletas funcionan a la perfección, desde la máquina de contrarreloj con cambio electrónico hasta la cómoda bicicleta de paseo con componentes fiables, pasando por la bicicleta de ciclocross con un potente freno de disco. De este modo, existe una bicicleta óptima para cada uso, que además, con los elementos de diseño típicos de Scott, también tiene un aspecto extremadamente elegante. Quien se decida por una bicicleta de carreras Scott, no se arrepentirá ni un momento. La experiencia de décadas de los ingenieros da lugar a bicicletas que juegan en una categoría propia. La geometría equilibrada y la calidad de fabricación perfecta permiten tanto largos recorridos como el sprint hacia el podio.